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Hiperémesis gravídica: cuando las náuseas del embarazo se vuelven una enfermedad
Dra. Judit Jaramago

Hiperémesis gravídica: cuando las náuseas del embarazo se vuelven una enfermedad

Las náuseas y los vómitos son síntomas comunes del embarazo: hasta el 70-80 % de las gestantes los experimentan en algún momento del primer trimestre. Sin embargo, en un pequeño porcentaje de mujeres, esos síntomas se vuelven tan intensos y persistentes que comprometen la salud, la hidratación y la nutrición. Es lo que se conoce como hiperémesis gravídica (HG), una forma grave y potencialmente incapacitante de las náuseas y vómitos del embarazo.

¿Qué es exactamente la hiperémesis gravídica?

La hiperémesis gravídica es una patología caracterizada por náuseas y vómitos intensos y persistentes durante el embarazo, que conducen a pérdida de peso (más del 5 % del peso corporal previo), deshidratación, cetonuria y alteraciones electrolíticas.

A diferencia de las náuseas “normales” del embarazo —que suelen limitarse a las primeras 12-14 semanas y no impiden continuar con tu vida habitual— la HG interfiere con la alimentación, el descanso, la movilidad y la vida social. En casos graves, requiere ingreso hospitalario para hidratación intravenosa, control metabólico y tratamiento farmacológico.

El inicio suele darse entre la semana 4 y la 10 de gestación, con un pico alrededor de la semana 9, y tiende a mejorar hacia el segundo trimestre. Sin embargo, en algunas mujeres puede persistir durante todo el embarazo.

Incidencia y factores de riesgo

La incidencia de hiperémesis gravídica varía según la definición utilizada y la población estudiada. En los países occidentales, se estima entre 0,3 % y 3 % de los embarazos. Sin embargo, cuando se incluyen los casos no hospitalizados pero clínicamente significativos, la cifra puede ser mayor.Principalmente, son dos: el hipotiroidismo y el hipertiroidismo.

Algunos factores de riesgo descritos son:

  • Antecedente personal de HG: la recurrencia es alta. Según el MOTHER Study (2021), hasta un 88 % de las mujeres que sufrieron HG en un embarazo vuelven a presentarla en gestaciones posteriores.
  • Historia familiar de HG: existe una clara agregación familiar, lo que sugiere un componente genético.
  • Embarazo múltiple
  • Mola hidatiforme o embarazo molar
  • Feto femenino: algunos estudios observan una ligera mayor incidencia.
  • Sobrepeso y antecedentes de migrañas también se han relacionado con mayor riesgo.

Además, la HG tiene consecuencias emocionales y sociales relevantes: estudios de seguimiento muestran que un número significativo de mujeres evitan nuevos embarazos por miedo a revivir la experiencia.

Posibles causas y mecanismos fisiopatológicos

En los últimos años, estudios han arrojado luz a posibles mecanismos fisiopatológicos.

Hormonas del embarazo

Durante décadas se pensó que la principal responsable era la gonadotropina coriónica humana (hCG). Sus niveles alcanzan el máximo en el primer trimestre, coincidiendo con el momento de aparición de los síntomas. Sin embargo, no todas las mujeres con niveles altos de hCG presentan HG, lo que indica que hay más factores implicados.

El papel del GDF15 y el IGFBP7

En 2019, un estudio fundamental publicado en Nature y posteriormente confirmado en BJOG y American Journal of Obstetrics & Gynecology identificó al factor de diferenciación del crecimiento 15 (GDF15) como una molécula clave.

El GDF15 es una proteína producida por la placenta y otros tejidos que actúa sobre un receptor en el tronco cerebral, el GFRAL, implicado en la regulación del apetito y las náuseas.

Las mujeres con HG presentan niveles sanguíneos mucho más altos de GDF15 que las gestantes sin síntomas. Además, se han descrito variantes genéticas en los genes GDF15 e IGFBP7 (otra proteína asociada) que aumentan la susceptibilidad a HG.
Estos hallazgos abren la puerta a futuros tratamientos dirigidos a bloquear la vía GDF15–GFRAL.

Factores genéticos y familiares

Estudios con gemelos y análisis de cohortes familiares han confirmado un fuerte componente hereditario. En 2022, un análisis de exoma completo (whole-exome sequencing) identificó variantes en GDF15 asociadas a un riesgo significativamente mayor de HG.

Factores gastrointestinales y metabólicos

Se ha sugerido que las alteraciones del vaciamiento gástrico, el aumento de hormonas tiroideas o la resistencia a la insulina podrían contribuir. También se ha observado un papel del microbioma intestinal, aunque la evidencia aún es incipiente.

Factores psicológicos y ambientales

Durante muchos años se pensó que la HG tenía un componente psicológico, pero los estudios actuales descartan esa idea como causa principal. No obstante, el impacto emocional del cuadro es muy importante: la depresión y la ansiedad pueden ser consecuencias, no causas, de la HG.

Diagnóstico

El diagnóstico de hiperémesis gravídica es clínico, basado en la presencia de vómitos persistentes, pérdida de peso significativa y signos de deshidratación. No existen pruebas específicas, pero sí se utilizan estudios complementarios para valorar la gravedad y descartar otras causas.

Criterios diagnósticos más utilizados

  • Vómitos intensos que impiden mantener la alimentación o hidratación.
  • Pérdida de más del 5 % del peso corporal.
  • Cetonuria (indicativa de desnutrición y cetosis).
  • Alteraciones electrolíticas (hipopotasemia, hiponatremia).
  • Elevación de transaminasas leves, a veces.

Para poder diagnosticar con estos criterios una HG es fundamental descartar causas digestivas, neurológicas, endocrinas o metabólicas que puedan imitar el cuadro, como gastritis severa, hipertiroidismo o infecciones.

hiperemesis gravidica 2 Gestor Web

Tratamiento

El manejo de la hiperémesis gravídica tiene como objetivo controlar los síntomas, prevenir la deshidratación y mantener la nutrición materna y fetal.

Medidas generales

  • Fraccionar las comidas, evitando el estómago vacío.
  • Incluir alimentos fríos o secos (galletas saladas, frutas suaves).
  • Evitar olores intensos o alimentos grasos.
  • Suplementar con vitamina B6 (piridoxina), que puede ayudar en casos leves.

Tratamiento farmacológico

Los fármacos más utilizados son:

  • Doxilamina + piridoxina (caribenzamina/vitamina B6): suele ser el tratamiento de primera elección, seguro durante el embarazo.
  • Antihistamínicos
  • Fenotiazinas
  • Antagonistas del receptor 5-HT3 (ondansetrón), reservados para casos más graves o resistentes y no recomendables en el primer trimestre de gestación.
  • Corticoides (prednisona o metilprednisolona) en casos refractarios, tras el primer trimestre.

hiperemesis gravidica 3 Gestor Web

El tratamiento se ajusta a la gravedad y a la tolerancia oral de la paciente. En mujeres hospitalizadas, la hidratación intravenosa y la corrección de electrolitos son prioritarias.

Apoyo nutricional

En casos graves, puede requerirse nutrición enteral o parenteral temporal. Se recomienda mantener la ingesta calórica suficiente para evitar cetosis y pérdida de masa muscular.
En estos casos es importante suplementar previamente con vitamina B1 (tiamina) previamente.

Apoyo emocional y acompañamiento

El impacto psicológico de la HG puede ser devastador. Muchas pacientes describen sentimientos de culpa, aislamiento o desesperanza. El acompañamiento psicológico y el apoyo social son parte esencial del tratamiento integral.

Actualmente existen grupos de mujeres que tienen HG que pueden ser de gran ayuda cuando se tiene este diagnóstico.

¿Cuándo consultar al ginecólogo o acudir a Urgencias?

Esta es una de las dudas más frecuentes en la mujer que durante su embarazo empieza a presentar náuseas y vómitos descontrolados.

Siempre que los vómitos impidan la tolerancia a todo tipo de ingesta (sólidos y líquidos) se debe consultar para hacer un correcto diagnóstico (en el caso de no haberlo hecho previamente) y evaluar una potencial deshidratación.

Si el diagnóstico de hiperémesis se ha realizado previamente pero la medicación no es suficiente se debe reevaluar el caso.

Es importante que se explique bien a la embarazada diagnosticada de hiperémesis, en su caso concreto cuándo es necesario que reconsulte, pues no será lo mismo en una mujer que vomita 3 veces al día pero que tolera ingesta, a aquella que no tolera líquidos y se le acaba de dar el alta hace poco.

Pronóstico y recurrencia

La hiperémesis gravídica, aunque rara vez compromete directamente la vida de la madre o el feto, puede tener consecuencias importantes:

  • Pérdida de peso significativa y déficit de micronutrientes.
  • Hospitalizaciones repetidas.
  • Riesgo de parto pretérmino o bajo peso al nacer, especialmente en los casos más graves.
  • Secuelas emocionales: algunas mujeres desarrollan ansiedad o depresión posparto.

En cuanto a la recurrencia, los datos son claros: la probabilidad de volver a sufrir HG en un nuevo embarazo puede alcanzar el 80–90 %, dependiendo del estudio. Por eso, muchas mujeres deciden no volver a gestar.

Nuevas vías de investigación

El descubrimiento del GDF15 en su implicación con la hiperémesis ha abierto nuevas líneas de investigación. Recientemente se ha publicado un estudio donde se ha demostrado que gestantes que previamente habían tomado Metformina tenían menos incidencia de HG.

Actualmente hay estudios en marcha para ver si éste u otros fármacos y en qué dosis pudieran disminuir la probabilidad de recurrencia.

Conclusión

La hiperémesis gravídica es mucho más que “náuseas del embarazo”. Es una enfermedad real, con bases biológicas demostradas, capaz de afectar de forma profunda la salud física y emocional de las mujeres.
El descubrimiento del papel de GDF15 ha sido un punto de inflexión: por primera vez, existe una explicación molecular coherente y una diana terapéutica clara.

Aún no hay una cura, pero la investigación avanza rápido. En los próximos años podríamos ver estrategias preventivas y tratamientos específicos que cambien el pronóstico de esta enfermedad que, durante siglos, fue mal comprendida.
Reconocerla, acompañar y ofrecer atención temprana sigue siendo, hoy por hoy, la mejor herramienta para proteger la salud materna.

Bibliografía

  1. Fejzo MS et al. Analysis of GDF15 and IGFBP7 in Hyperemesis Gravidarum Support Causality. Am J Obstet Gynecol. 2019.
  2. Fejzo MS et al. Whole-exome sequencing uncovers new variants in GDF15 associated with hyperemesis gravidarum. BJOG. 2022.
  3. Petry CJ et al. GDF15 linked to maternal risk of nausea and vomiting during pregnancy. Nature. 2023.
  4. Bolin M et al. Recurrence, postponing pregnancy, and termination rates after hyperemesis gravidarum. Acta Obstet Gynecol Scand. 2021.
  5. McParlin C et al. Preemptive treatment of nausea and vomiting of pregnancy. J Obstet Gynaecol Can. 2013.
  6. ClinicalTrials.gov. Metformin XR for prevention of hyperemesis gravidarum (NCT07129473).
  7. HER Foundation. Recurrence risk of hyperemesis gravidarum. 2011.
Artículo 8 de noviembre de 2025
Dra. Judit Jaramago
8 de noviembre de 2025
Llevo más de 15 años ejerciendo como ginecóloga y obstetra. En este blog pretendo que conozcáis mi trayectoria profesional hasta el momento.

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