Es posible que hayas oído hablar de los términos Microbiota, flora vaginal, vaginosis, candidiasis, pero ¿quieres aprender más sobre ellos? En el artículo de hoy hablaremos de la microbiota vaginal, de gran importancia para tener una correcta salud vaginal.
Introducción
La microbiota vaginal juega un papel fundamental en la salud ginecológica. Se trata de un conjunto de microorganismos que habitan en la vagina influyendo en la protección contra infecciones, el equilibrio hormonal y la fertilidad. En este artículo, exploraremos la composición, funciones y cuidados de la microbiota vaginal para comprender su importancia en la salud femenina.
Composición de la Microbiota Vaginal
La microbiota vaginal está compuesta principalmente por bacterias, aunque también hay hongos y virus en menor cantidad. Entre los microorganismos más relevantes encontramos:
- Lactobacilos: Son los más abundantes y desempeñan un papel clave en la protección vaginal. Su composición debería estar entre el 70-99%.
- Gardnerella vaginalis: Presente en cantidades controladas, pero puede asociarse con infecciones si su número aumenta.
- Cándidas: Hongos que pueden causar infecciones como la candidiasis si se multiplican descontroladamente, pero que en un bajo porcentaje podemos encontrar dentro de la microbiota vaginal normal.
- Ureaplasma y Mycoplasma: Bacterias que pueden habitar sin causar síntomas, pero en algunos casos se relacionan con infecciones urinarias o vaginosis.
- Otros: Podemos encontrar otros microorganismos en porcentajes bajos y que por tanto sean totalmente asintomáticos y no sean considerados como patógenos.
Funciones de la Microbiota vaginal
La microbiota vaginal tiene diversas funciones esenciales:
- Fertilidad y embarazo: Un ambiente vaginal saludable favorece la movilidad de los espermatozoides y reduce el riesgo de complicaciones en el embarazo.
- Protección contra infecciones: Los lactobacilos producen ácido láctico y peróxido de hidrógeno, lo que ayuda a mantener un pH ácido (entre 3.8 y 4.5) que dificulta la proliferación de patógenos.
- Regulación del sistema inmunológico: Ayuda a regular las defensas del organismo para responder eficazmente a infecciones.
- Equilibrio hormonal: La microbiota está influenciada por los estrógenos, los cuales favorecen la proliferación de lactobacilos y la producción de glucógeno, esencial para su nutrición.
Factores que afectan a la Microbiota vaginal
El equilibrio de la microbiota vaginal puede alterarse por diversos factores:
- Estrés y alimentación: Factores como el estrés crónico y una dieta alta en azúcares pueden contribuir a la disbiosis vaginal.
- Uso de antibióticos: Estos pueden eliminar tanto bacterias patógenas como beneficiosas, favoreciendo el crecimiento de microorganismos no deseados. Por lo que deben tomarse antibióticos solo bajo prescripción médica y el tiempo recomendado.
- Duchas vaginales y productos agresivos: Alteran el pH vaginal y eliminan la microbiota protectora, por lo que no están aconsejadas realizárselas.
- Relaciones sexuales sin protección: Pueden introducir bacterias externas y alterar el equilibrio microbiano.
- Cambios hormonales: La menstruación, el embarazo, la menopausia y el uso de anticonceptivos hormonales pueden modificar la microbiota.
Enfermedades asociadas a un desequilibrio en la Microbiota vaginal
Cuando la microbiota vaginal se altera, pueden aparecer diversas condiciones:
- Enfermedades de transmisión sexual (ETS): Una microbiota alterada puede facilitar la adquisición de infecciones como Clamydia o gonorrea.
- Vaginosis bacteriana: Ocurre cuando disminuyen los lactobacilos y aumentan bacterias anaerobias como Gardnerella vaginalis (entre otras), causando flujo anormal y mal olor.
- Candidiasis vaginal: Sobrecrecimiento del hongo Candida, caracterizado por picazón, enrojecimiento y flujo espeso.
- Infecciones urinarias: Algunas bacterias de la microbiota vaginal pueden desplazarse a la uretra y causar infecciones.
Cómo cuidar la Microbiota vaginal
Para mantener una microbiota vaginal saludable, se recomienda:
- Relaciones sexuales seguras: Utilizar preservativo para evitar infecciones que alteren la microbiota.
- Higiene adecuada: Usar jabones suaves con pH neutro y evitar duchas vaginales.
- Uso de probióticos: Algunos estudios sugieren que los probióticos con lactobacilos pueden ayudar a restaurar el equilibrio vaginal. Estos deberán ser aconsejados en función de la historia clínica de la paciente y si se dan factores de riesgo que puedan desregular la flora (Como la toma de antibióticos)
- Ropa interior de algodón: Favorece la transpiración y reduce la humedad, evitando el crecimiento de hongos.
- Alimentación equilibrada: Consumir alimentos ricos en fibra, yogur y prebióticos que promuevan el crecimiento de bacterias saludables.
- Uso responsable de antibióticos: Solo tomarlos cuando sean necesarios y bajo indicación médica.
¿Es posible determinar cómo está la Microbiota vaginal?
Sí, a día de hoy se disponen de test de microbiota vaginal que permiten evaluar el estado de la microbiota, así como ver posibles bacterias, hongos o virus patógenos. Además nos dan el porcentaje de cada especie, pudiendo así valorar de una manera global la salud vaginal de la mujer.
Sin embargo, a día de hoy, estos test se utilizan en casos seleccionados, en mujeres con infecciones vaginales de repetición, o refractarias a los tratamientos convencionales.
Conclusión
La microbiota vaginal es un ecosistema complejo y dinámico que desempeña un papel clave en la salud de la mujer. Su equilibrio es esencial para prevenir infecciones, favorecer la fertilidad y garantizar el bienestar ginecológico. Con una higiene adecuada, una dieta saludable y hábitos preventivos, es posible mantener una microbiota vaginal en óptimas condiciones. En caso de ser necesario un estudio más exhaustivo de la microbiota disponemos de tests de microbiota vaginal.
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