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Cesárea y lactancia materna
Judit Jaramago

Cesárea y lactancia materna

Cesárea y lactancia materna. Existen muchos mitos sobre el tema y, con motivo de la Semana de la Lactancia Materna, que hoy comienza, intentaré explicar el porqué de dos de los mitos más arraigados, incluso entre profesionales no expertos.

Asimismo, daré algunos consejos que deberemos aplicar para que la lactancia materna tras una cesárea sea lo más satisfactoria posible. 

Cesárea doctora jaramago Gestor Web
Cesárea. El apoyo de los profesionales es clave

Empecemos por el primer mito, sin duda, de los más extendidos.

Mito 1: tras una cesárea, la leche tarda mucho más en subir

Es cierto que antiguamente, debido al manejo que se hacía con las mujeres que habían tenido una cesárea podía tener algún sentido esta afirmación. 

Hasta no hace mucho, había cesáreas que se hacían con anestesia general, y tras el nacimiento del bebé, este era separado de su madre (que era trasladada a una sala de reanimación hasta que se recuperaba de la anestesia) Generalmente podían pasar 2-3 horas y durante ese tiempo los bebés permanecían con el padre (en el mejor de los casos) o en los servicios de Nursery, donde ofrecían al bebé biberón y/o chupetes. 

Cuando se producía el contacto del bebé con la mamá y se intentaba iniciar la lactancia, era algo más dificultosa (recordemos que muy probablemente le habían dado biberón previo). 

Si la cesárea había sido “traumática” por sufrimiento del bebé, por ejemplo, la mamá habría generado un pico de cortisol (por el estrés) y una disminución de la oxitocina y la prolactina naturales (hormonas necesarias para la subida de la leche).

Por todo ello, esa afirmación era común en las plantas de hospitalización. 

Cesárea y lactancia materna. Factores que se pueden ayudar a la subida de la leche

A día de hoy sabemos que muchos de esos factores los podemos evitar:

  • Anestesia: la anestesia epidural o intradural será la de elección en las cesáreas. Solamente aquellas emergentes (muy escasas) y que no dé tiempo a realizar este tipo de analgesia se realizará anestesia general. 
  • Se favorecerá el piel con piel ya en el quirófano. Si bien es cierto que en ocasiones las mamás pueden no estar tan cómodas como en un parto vaginal, tenemos que favorecer un clima que permita realizar ese piel con piel ya desde el nacimiento. Será tarea de los profesionales sanitarios minimizar los impedimentos para que esto se produzca. 
  • Se intentará instaurar la lactancia materna ya en el quirófano y siempre antes de la primera hora de vida del recién nacido, evitando el uso de biberones y chupetes. 
  • Aunque en ocasiones un parto puede acabar con una cesárea de emergencia, los profesionales sanitarios debemos ser conscientes de la necesidad de explicar en todo momento a la mamá y a su pareja lo que vamos a hacer. Cuanto menos “traumática” sea la cesárea, menos cortisol se generará. 

Mito 2: la instauración de la lactancia materna es más difícil en las cesáreas que en el parto vaginal

Esta afirmación sobre lactancia y cesárea tiene parte de mito y parte de verdad. 

Si conseguimos hacer la cesárea con anestesia regional (peridural o intradural), en un entorno favorable, donde la mamá entiende el porqué y participa de la decisión, se instaura el piel con piel en el nacimiento y se inicia la primera toma antes de la primera hora, no tendría que por qué instaurarse más tarde. 

Sin embargo, no hay que olvidar que en ocasiones las cesáreas se realizan después de trabajos de partos largos, con mamás que querían un parto vaginal, y eso hará que en muchas ocasiones estén muy cansadas y anímicamente afectadas (no olvidemos que aceptar una cesárea cuando tu ilusión era un parto vaginal no siempre es fácil).

Si a eso le sumamos el dolor que implica la intetvención (a pesar de los calmantes que administramos), entenderemos que las mamás que tienen a sus bebés por cesáreas necesitarán un apoyo “extra” en las plantas de hospitalización. 

Cesárea y lactancia materna. Factores que pueden contribuir al éxito

  • Entorno tranquilo. Evitar visitas los primeros días
  • Mayor apoyo de los profesionales de la planta (enfermeras, comadronas, asesoras de lactancia) con estas mamás. 
  • Involucrar a la pareja en el cuidado del recién nacido, como cambios de pañales, cura del ombligo, así como en la colocación del bebé en posición para el amamantamiento. 

Espero haberte ayudado a “desmitificar” conceptos erróneos de la lactancia materna tras la cesárea. Te invito a que si has oído más mitos los compartas!!

Artículo 1 de agosto de 2022
Judit Jaramago
1 de agosto de 2022
Llevo más de 15 años ejerciendo como ginecóloga y obstetra. En este blog pretendo que conozcáis mi trayectoria profesional hasta el momento.

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