La inducción al parto es una intervención médica donde vamos a intentar que el parto se inicie de forma “artificial”. El inicio espontáneo que seguramente habías pensado debe cambiar por la inducción, donde mediante diferentes métodos intentaremos que inicies el trabajo de parto.
Al indicar la inducción al parto algunas mujeres se sienten tranquilas al saber que pronto conocerán a su bebé; otras se sienten nerviosas, confundidas o incluso pueden llegar a sentirse presionadas. Todo eso es válido. Lo importante es tener la información clara y tomar decisiones con calma y en conciencia.
En este blog, voy a desarrollar a fondo cuatro puntos que me parecen clave si te han programado una inducción al parto.
Espero que te ayude.
Debes saber el motivo de la inducción
Este es el primer paso: entender por qué te han recomendado una inducción. La inducción no es un procedimiento que se deba hacer “por rutina”, y por eso es fundamental que te expliquen bien la razón médica detrás de ella.
Los motivos más comunes para inducir el parto son:
- Embarazo postérmino (más allá de las 41 o 42 semanas)
- Riesgo para la madre o el bebé, como preeclampsia, diabetes gestacional mal controlada o restricción del crecimiento intrauterino
- Rotura prematura de membranas sin contracciones después de varias horas
- Problemas con el líquido amniótico, como muy poco o demasiado
- Antecedentes médicos específicos, como pérdidas anteriores
Lo importante aquí es que tú comprendas ese motivo. Pregunta todo lo que necesites:
- ¿Qué pasa si no se induce ahora?
- ¿Puedo esperar un poco más?
- ¿Cuáles son los riesgos y beneficios?
Es importante que entiendas todo con claridad y que preguntes todas aquellas dudas que te surjan. No hay dudas tontas, es una decisión importante y tienes el derecho de decidir informada. Incluso si el motivo es válido, también es válido que quieras una segunda opinión o que tomes un día para pensarlo si no es una urgencia inmediata.
Debes estar convencida de ello
Una vez que entiendes el motivo de la inducción, es esencial que estés convencida de tu decisión. El parto es un momento emocionalmente muy intenso, y entrar en él con dudas o sintiéndote forzada no es lo ideal.
Estar convencida no significa que no tengas miedo. El miedo es normal. Estar convencida significa que tú has entendido lo que está pasando, sientes que es lo correcto para ti y tu bebé, y que has podido expresar tus preguntas y emociones.
¿Cómo saber si estás convencida?
- Has tenido tiempo para hablar con tu equipo médico
- Sientes que tu voz fue escuchada.
- Conoces las opciones (formas de inducción, posibilidad de cambiar de plan si algo no funciona).
- Te sientes parte activa del proceso, no una paciente pasiva.
Una inducción puede ser una experiencia positiva si tú la vives como una decisión tomada con conciencia. Si te han presionado, ignorado tus dudas o si sientes que algo “no te cuadra”, es válido pedir más tiempo o una nueva conversación.
Este también es un buen momento para revisar tu plan de parto, si tienes uno. Coméntalo con el equipo que te atenderá e intenta adaptarlo a esta nueva situación. En la mayoría de inducciones se podrá respetar el plan de parto inicial. En otros casos es posible que algunas de tus peticiones te comenten que no son la mejor opción y decidas cambiarlas.
Es un proceso largo, ten paciencia
Este punto no se dice lo suficiente: una inducción suele tardar muchas horas. Entenderlo te ayudará a transitarlo mejor.
Cuando el parto comienza de forma natural, el cuerpo ha hecho su trabajo poco a poco: el cuello del útero se ha ido ablandando, dilatando, las hormonas han ido fluyendo… Pero en una inducción, ese proceso se acelera artificialmente. El cuerpo necesita tiempo para “entender” que debe parir. Existen diferentes métodos para inducir el parto como los farmacológicos (uso de prostaglandinas, oxitocina) métodos mecánicos como el balón Foley, la ruptura artificial de bolsa… La decisión de iniciar la inducción de una manera u otra se decidirá en base a cómo sean las condiciones iniciales (del cuello de la matriz, en cuanto a dilatación, consistencia, posición….)
Es importante que sepas qué método es el elegido y cuál es el “timing” del mismo. Por ejemplo, si se administra una Prostaglandina de liberación lenta porque el cuello de la matriz está muy largo y duro, es importante que sepas que esa medicación se suele administrar durante 24 horas. Pensar que en 3-4 horas ya se habrá iniciado el parto, es una expectativa que no se ajusta a la realidad en la mayoría de los casos.
A veces se necesitan varias combinaciones de estos métodos. Por ejemplo, una mujer puede pasar una noche entera con prostaglandinas para ablandar el cuello del útero, y no empezar con contracciones reales hasta el día siguiente.
Eso puede ser frustrante. Pero saberlo de antemano ayuda muchísimo a mantener la calma.
Te propongo algunos consejos para sobrellevar el tiempo de espera:
- Llévate cosas que te hagan sentir bien: música, libros, algo para distraerte.
- Pide que te expliquen cada paso: qué medicamento están usando, cuánto tiempo esperan que tarde, etc.
- Pregunta si puedes moverte, caminar, ducharte o usar pelota de pilates.
- Trata de descansar lo que puedas antes de que empiecen las contracciones más intensas.
No es raro que una inducción comience un día por la mañana y el bebé nazca al día siguiente por la noche. Por lo tanto, entender cómo es el proceso, tener paciencia y confianza en el proceso es clave.
No tiene por qué acabar en cesárea
Una de las grandes dudas (y temores) que tienen muchas mujeres al saber que serán inducidas es: ¿Acabaré en una cesárea?
Es cierto que las inducciones tienen una tasa un poco más alta de cesáreas comparado con los partos que inician espontáneamente. Pero eso no significa que sea inevitable.
Muchísimas mujeres tienen partos vaginales después de una inducción. Y muchas veces, incluso, tienen experiencias muy positivas.
¿Por qué algunas inducciones terminan en cesárea?
- Porque el cuello del útero no responde a los métodos de inducción.
- Porque hay señales de sufrimiento fetal durante el proceso.
- Porque después de muchas horas no hay avance.
- Porque la madre está muy agotada o el bebé no desciende bien.
Pero también hay muchos factores que pueden ayudarte a aumentar tus posibilidades de un parto vaginal:
- Si tu cuerpo ya muestra signos de preparación (como algo de dilatación), la inducción suele funcionar mejor.
- Si tienes apoyo emocional y físico (pareja, personal que te acompañe), te sentirás más capaz de atravesar el proceso.
- Si te mueves, cambias de postura, y te mantienes activa dentro de lo posible, ayudas a que el bebé encaje mejor.
- Si tienes paciencia, y el equipo médico también la tiene, es más probable que se den el tiempo necesario para que funcione.
También es importante saber que una cesárea no es un fracaso. A veces, lo mejor para ti y tu bebé es cambiar el plan. Pero debes iniciar la inducción sabiendo que tienes muchas opciones de parto vaginal y sabiendo que el proceso puede ser largo, se te acompañará para que así sea.
Conclusión
La inducción al parto puede ser una experiencia positiva si estás informada y acompañada.
La palabra “inducción” muchas veces viene cargada de miedos, mitos y malas experiencias que otras personas han contado. Pero cada parto es único. Y una inducción no tiene por qué ser negativa si se da en un contexto de respeto, comunicación y acompañamiento.
Recuerda:
- Infórmate bien sobre el motivo de tu inducción. Tienes derecho a entender y a hacer preguntas.
- Tómate el tiempo para decidir y estar convencida. Tu parto es tuyo.
- Ten paciencia, el cuerpo a veces necesita horas o días para reaccionar. Eso es normal.
- Confía en ti. La inducción no significa cesárea. Muchas mujeres dan a luz de forma vaginal después de una inducción.
Escucha a tu cuerpo, habla con tu equipo médico y rodéate de personas que te apoyen. El parto, inducido o no, es una de las experiencias más poderosas de la vida, así que bien informada y consciente de lo que va a suceder… A POR ELLO!!
Bibliografía
- Organización Mundial de la Salud (OMS)
- Recomendaciones de la OMS para el parto respetado y la inducción del parto
Disponible en: https://www.who.int
- Recomendaciones de la OMS para el parto respetado y la inducción del parto
- Guía de Práctica Clínica sobre la atención al parto normal
- Ministerio de Sanidad (España), 2010
Disponible en: https://www.sanidad.gob.es
- Ministerio de Sanidad (España), 2010
- American College of Obstetricians and Gynecologists (ACOG)
- ACOG Committee Opinion 764: Medically Indicated Late-Preterm and Early-Term Deliveries
Disponible en: https://www.acog.org
- ACOG Committee Opinion 764: Medically Indicated Late-Preterm and Early-Term Deliveries
- NICE Guidelines (UK National Institute for Health and Care Excellence)
- Inducing Labour (CG70), updated 2021
- Directriz NICE Nº de referencia:NG207 Publicado:04 noviembre 2021
- World Health Organization – WHO recommendations: induction of labour at or beyond term
- Geneva: World Health Organization; 2018.
https://apps.who.int/iris/handle/10665/277233
- Geneva: World Health Organization; 2018.




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