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Sequedad vaginal en la menopausia
Judit Jaramago

Sequedad vaginal en la menopausia

Con la llegada de la menopausia y la bajada de los estrógenos, es frecuente ver en la consulta mujeres con una importante sequedad vaginal. En ocasiones, si no preguntamos por ese síntoma, y no lo exploramos, puede ser que no se trate el tema en la consulta y que pede provocar molestias y problemas que con un correcto diagnóstico y algunas pautas podría mejorar. 

En este artículo te explicaré qué es la sequedad vaginal, por qué sucede, qué síntomas puedes observar, qué posibles acciones existen para mejorar y qué signos de alarma tienes que tener en cuenta para consultar con tu ginecólogo/ginecóloga.

¡EMPEZAMOS!

¿Qué es la sequedad vaginal?

La sequedad vaginal es un síntoma que suelen sufrir la mayoría de las mujeres al entrar en la menopausia, y si no se hace nada al respecto, puede ir empeorando con los años, y dar lugar a sintomatología que puede empeorar nuestra calidad de vida. 

La sequedad vaginal se suele observar por una disminución del flujo que puede llegar a ser casi inexistente. Con las relaciones sexuales, la propia sequedad vaginal puede hacer que aparezca dolor con las relaciones sexuales, que se conoce con el nombre de «dispareunia».

¿Por qué sucede? 

La causa de la sequedad vaginal en la menopausia es la bajada de los estrógenos. Como comentamos en el post sobre la menopausia, cuando llegamos a esta etapa, los ovarios, que han “envejecido”, se han quedado sin la capacidad de generar hormonas. Estas hormonas, llamadas «estrógenos», que durante la época fértil estaban presentes, tras la menopausia y con el cese de producción de los ovarios, tienen una presencia mínima en el cuerpo (hay que recordar que otros órganos pueden secretar dosis pequeñas de estrógenos, pero no suficientes para muchos órganos, como la vagina).

Los estrógenos son los responsables de la correcta hidratación vaginal y favorecen la lubricación. Este descenso hace que los tejidos vaginales cambien y su lubricación también, y de ahí la aparición de la sequedad vaginal. 

Me gustaría destacar que la sequedad vaginal propia de la menopausia puede verse empeorada por tratamientos como la radioterapia y/o quimioterapia, que suelen ser más frecuentes llegados a la menopausia. 

¿Qué síntomas puede dar la sequedad vaginal?

Al inicio de la sequedad vaginal los síntomas pueden ser sutiles y no fácilmente identificables.

Descenso del flujo vaginal es lo que suele suceder en primer término. 

A continuación, y debido a que a medida que pasan los años el tejido vaginal se modifica por la falta de estrógenos, pueden aparecer otros síntomas como: 

  • Escozor o irritación vaginal. Cuando estamos en la menopausia y tenemos esta sintomatología debemos acudir a que nos valoren. Sí que puede existir una infección vaginal (que se deberá descartar) pero en la mayoría de las ocasiones ese escozor “sutil” está más relacionado con la sequedad vaginal. 
  • Dolor con las relaciones sexuales (dispareunia). La sequedad vaginal y la falta de lubricación es en la mayoría de los casos la responsable del dolor con las relaciones. 
  • Sangrado genital. Este síntoma, considerado «de alarma» durante la menopausia, se produce cuando existe una atrofia severa. En caso de que se objetive sangrado por atrofia, el especialista en ginecología valorará el tratamiento más oportuno. 

Debido a la disminución de los estrógenos, la vagina cambia el pH y la flora también. Es por ello que algunas infecciones pueden ser más frecuentes en esta época, entre ellas las infecciones urinarias. 

¿Qué tratamientos existen?

Si la causa de la sequedad vaginal es la falta de estrógenos, podríamos pensar que la solución es dar Estrógenos para revertir esta situación. Esto es lo que llamamos «terapia hormonal sustitutiva» y la indicación médica para prescribir esta medicación debe estar bien meditada porque no está exenta de riesgos.

Pero existen cosas que podemos hacer para encontrarnos mejor y mejorar la sequedad.

Hidratación abundante 

En primer lugar, y aunque parezca obvio, debemos tener una correcta hidratación. Beber de 1.5-2 litros de agua al día es necesario para muchas cosas, y para la sequedad vaginal también. La deshidratación puede empeorar la calidad de las mucosas (entre ellas la vaginal) y, por lo tanto, dar mayor sequedad.

Dieta rica en Omega 3

Podemos encontrar Omega 3 en pescados, frutos secos… En caso de no tener un aporte correcto, puedes preguntar a tu médico por la suplementación farmacológica. 

Hidratación vaginal y vulvar (si precisa)

La hidratación con hidratantes puede ser muy positiva, si se es muy constante. Muchas mujeres tienen la rutina de aplicarse hidratantes faciales, por la mañana y por la noche. La hidratación vaginal con productos diseñados para ello, es muy eficaz si se aplica de manera correcta.

Infiltración de ácido hialurónico 

Cuando existe una atrofia vaginal acompañante, la infiltración de ácido hialurónico vaginal puede ser una buena opción, ya que mejorará la atrofia y, por tanto, la sequedad vaginal. 

Aunque no es una terapia de primera línea, es una opción válida en aquellas mujeres que no han experimentado mejoría con otros tratamientos, y que tienen una atrófica vaginal importante. 

Cremas locales con estrógenos

En este caso ya estamos prescribiendo medicación, y, por lo tanto, debe ser siempre valorado por tu ginecólogo. En casos de sequedad importante o de no mejoría con las estrategias previas podríamos pasar a pautar cremas con estrógenos locales, que son seguras y la mejoría suele ser en poco tiempo (2-3 semanas)

Láser ginecológico

El láser ginecológico es una herramienta que tiene buenos resultados en mujeres seleccionadas para mejorar la sequedad vaginal. Siempre tiene que ser valorado y prescrito por un médico. 

Plasma rico en plaquetas

Se trata de una terapia que se está realizando en casos seleccionados y refractarios a otros tratamientos para regenerar la mucosa vaginal.

Higiene íntima en la menopausia

Quería acabar este apartado hablando de la higiene íntima. Es importante no realizar lavados o baños vaginales, ya que modifican la flora vaginal.

Se puede realizar higiene íntima; pero siempre con productos indicados en esta etapa y siempre de uso externo. Por tanto, evitemos jabones con perfumes y toallitas vaginales.

Relaciones sexuales en la menopausia

Es posible que se produzcan molestias durante las relaciones sexuales por la sequedad vaginal. En este sentido, es aconsejable utilizar un lubricante, además de tratar la sequedad, según indique el ginecólogo, como he explicado anteriormente.

Para saber más

Si quieres saber más, te invito a ver este vídeo del webinar que impartí sobre el tema en Punto de Encuentro.

Artículo 23 de enero de 2023
Judit Jaramago
23 de enero de 2023
Llevo más de 15 años ejerciendo como ginecóloga y obstetra. En este blog pretendo que conozcáis mi trayectoria profesional hasta el momento.

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